jueves, 26 de agosto de 2010

Video Masacre en Mexico: narcos mexicanos

Masacre narco en México dejó un único sobreviviente

Se trata del ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla quien se hizo pasar por muerto para escapar de la matanza. El tiro final le entró por el cuello y salió por la mandíbula. Esperó tendido hasta que los narcos se fueran y la policía



Luis Freddy Lala Pomavilla se hizo pasar por muerto y se convirtió en el único sobreviviente de la masacre de Tamaulipas, que terminó con 72 indocumentados muertos por los Zetas. Es ecuatoriano, tiene 18 años, y viajaba hacia los EEUU para reencontarse con sus padres


Entre los fusilados en Tamaulipas estaba Luis Freddy Lala Pomavilla, quien se hizo pasar por muerto. El tiro final le entró, al parecer, por un extremo del cuello y salió por la mandíbula. Esperó ahí, tendido, hasta que los victimarios se fueron y pudo escapar, según informó El Universal.

El ecuatoriano dice ser el inmigrante que logró escapar del rancho donde fueron asesinados 72 compañeros de viaje y avisó a las autoridades, aunque el gobierno de México lo trata como testigo protegido y no ha revelado oficialmente su identidad.

México.- El descubrimiento de 72 migrantes del centro y sur de América en una finca del norte de México, justo al sur de la frontera con Estados Unidos, representa un recordatorio espantoso de la brutalidad del tráfico de personas en un país con una amplia presencia de los carteles de la droga.

Un ecuatoriano herido que escapó del lugar de la matanza en el estado de Tamaulipas le dijo a las autoridades que los migrantes habían sido secuestrados por individuos que se identificaron como parte de Los Zetas, una banda narcotraficante que ejerce en partes de esa región un control tan brutal y total que incluso numerosos mexicanos evitan viajar por carreteras de la zona, informó AP.

Los migrantes que se aventuran por México para llegar a Estados Unidos han sido desde hace tiempo víctimas de extorsión, violencia y robo. Pero han aumentado las informaciones de secuestros masivos de migrantes, que son forzados a dar los números telefónicos de parientes en Estados Unidos o en su país de origen, a los cuales a su vez se les exige la transferencia de pagos de rescate a los plagiarios.

Teresa Delgadillo -que labora en el refugio de la Casa San Juan Diego en la ciudad tamaulipeca de Matamoros, al otro lado de la localidad estadounidense de Brownsville en Texas- dijo que escucha con frecuencia relatos de secuestros cometidos por bandas criminales y de golpizas a migrantes para exigirles dinero, pero que jamás había conocido una narración tan sobrecogedora como la masacre de esta semana.

"No había informaciones de que los habían matado'', expresó.

En un reporte divulgado en abril, Amnistía Internacional describió como una gran crisis de derechos humanos el vía crucis de decenas de miles de migrantes -en su mayoría centroamericanos- que cruzan México en dirección a Estados Unidos. El informe calificó ese viaje como "uno de los más peligrosos del mundo" y dijo que cada año un incalculable número de migrantes desaparecían sin dejar rastro.

El gobierno mexicano ha confirmado al menos siete casos de carteles que secuestraron grupos de migrantes en lo que va del año, dijo Antonio Díaz, funcionario del Instituto Nacional de Migración, un centro gubernamental de estudios del tema migratorio.

Pero otros grupos dicen que los secuestros de migrantes son mucho más graves. En un nuevo estudio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos afirmó que más de 1.600 migrantes son secuestrados en México cada mes. Sus cifras se basan en el número de reportes que recibió entre septiembre del 2008 y febrero del 2009.

Las autoridades informaron que trataban de determinar si las 72 víctimas en Tamaulipas murieron al mismo tiempo y por qué. Pero el vocero de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré, dijo que los migrantes son secuestrados frecuentemente por pistoleros de los carteles para exigirles dinero.

Poiré también dijo que el gobierno cree que los carteles intentan reclutar a los migrantes como peones, una preocupación que ya había sido expresada por políticos estadounidenses que demandan mayor seguridad en la frontera.

De confirmarse el secuestro a manos de un cartel, la masacre de Tamaulipas sería quizá el caso más extremo conocido hasta el momento y la matanza más sangrienta de la lucha contra las drogas en México.

"Este es un suceso sumamente grave, absolutamente indignante y que exige la condena unánime de toda la sociedad", dijo Poiré.

El presidente Felipe Calderón, que desde el inicio de su gobierno en el 2006 emprendió una amplia ofensiva contra el narcotráfico, dijo en un comunicado que esos hechos en Tamaulipas ocurren en torno a una ``lucha violenta'' entre el cartel del Golfo y la banda criminal de Los Zetas.

"Son ellos los que están recurriendo a la extorsión y al secuestro de migrantes como mecanismo de financiamiento y de reclutamiento, debido a que están enfrentando una situación muy adversa para abastecerse de recursos y de personas", agregó el mandatario.

El martes, el migrante ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla llegó hasta el retén con una herida de bala en el cuello. Le dijo a los marinos mexicanos que acababa de escapar de pistoleros en un rancho en San Fernando, a 160 kilómetros (100 millas) al sur de Brownsville, Texas.

Describió una escena dantesca con una habitación llena con los cadáveres de 72 migrantes, algunos apilados unos encima de otros.



*Matanza en Mexico
*Matanza en Mexico
Taumalipas
*Matanza en Mexico Narcos
*Matanza 72 emigrantes sudamericanos
*Fotos Matanza en Mexico
*Video Matanza en Mexico